Somos Atma Nada Yoga

Más de 20 años de camino…

El origen

El Yoga llegó a cada uno de nosotros en la infancia, no como una práctica física, sino como un trabajo interior. Nos conocimos en una sesión de cantos, y fue durante un retiro donde decidimos que queríamos recorrer este camino juntos. Desde entonces — hace más de veinte años — hemos enfrentado obstáculos, atravesado desafíos y crecido el uno junto al otro.

El inicio como centro de Yoga

En 2018 empezamos a enseñar Yoga entre amigos y en casas particulares y en 2019 abrimos clases en Heidelberg y Mannheim. La pandemia de 2020 nos obligó a pausar — y ese tiempo de quietud nos ayudó a clarificar qué queríamos construir. Al retomar, decidimos abrir un centro propio en Leimen, donde vivimos. Primero funcionó dentro de nuestra casa. En 2024 pudimos dedicar un espacio exclusivo: el lugar donde nos encontramos hoy.

El presente

Desde 2026, nuevos instructores formados con nosotros también colaboran con Atma Nada Yoga, ampliando estilos y horarios disponibles. El centro sigue siendo pequeño y cercano — y eso es una elección.

Profesores y colaboradores

Directora y profesora de Yoga

Director y profesor de Yoga

Profesora de Yoga

Profesora de Yoga

Profesora de Yoga

Profesora de Yoga

Una práctica que va más allá de la esterilla

Nuestra formación empezó por donde empieza el Yoga en su sentido más profundo: el trabajo interior. El Bhakti Yoga (devoción), el Karma Yoga (acción consciente), el Jñana Yoga (conocimiento) y el Raja Yoga (meditación y disciplina mental) fueron nuestros primeros maestros. La práctica de Asanas — el Yoga físico — llegó más tarde, como una herramienta más dentro de ese camino.

Por eso, en Atma Nada Yoga buscamos integrar distintas dimensiones del Yoga en cada clase. No queremos que la práctica sea solo una experiencia agradable durante la hora que pasamos juntos. Queremos que algo de esa calma, esa conciencia y ese equilibrio pueda acompañarte el resto del día.

Integración

Físico, mental y espiritual, en un mismo espacio

Autenticidad

Enseñamos y compartimos lo que hemos vivido

Continuidad

La práctica que comienza en clase sigue en la vida

Un espacio de calma y reconexión

El Yoga es, en esencia, una experiencia interna. Pero el entorno importa. Desde que abrimos nuestra sala en Leimen en 2024, buscamos que cada detalle del espacio invite a soltar: la luz, el silencio, la temperatura, los materiales. Que al cruzar la puerta sea un poco más fácil dejar afuera las preocupaciones del día y encontrar esa quietud que ya está dentro de ti.

Te invitamos a venir y comprobarlo.

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Puedes escribirnos y probar una clase gratuita. Sin compromiso.